12 de mayo: Día del fonoaudiólogo en Argentina

Haciendo un poco de historia

El día de la fonoaudiología en Argentina es resultado de una gestión de la Asociación de Profesionales Fonoaudiólogos de la Argentina (APFA), a través de un decreto presidencial del año 1973.
La fonoaudiología, que nació en el siglo XVIII y que debió recorrer un largo camino para llegar a lo que hoy se conoce como tal, modificó su objeto de estudio debatiéndose entre las ciencias médicas y las ciencias pedagógicas.
En este proceso nace acompañando a la medicina, de la mano de la otorrinolaringología y en principio trataba sólo patologías de lenguaje y voz (logopedia y ortofonía).
Con el crecimiento de la psicología y la pedagogía, su campo se fue extendiendo y asimismo nutriendo. En ese proceso de crecimiento también se fue enriqueciendo con el aporte de otras ciencias como la lingüística, ciencias tecnológicas, entre otras.
Para comprender el desarrollo de la fonoaudiología es necesario hacer un recorrido a lo largo del tiempo. De esta forma entenderemos los cambios también evidenciados en esta disciplina y cómo llega a posicionarse como la entendemos hoy.
Ya conocemos cómo desde épocas históricas se estudiaba y trataba de mejorar los trastornos del lenguaje, como se menciona en el Éxodo 4,10-11, donde el propio Moisés reconoce que era lento en su habla y no tenía facilidad de palabra.
Remitiéndonos a las biografías de Demóstenes (385/322 a.C.), político y orador ateniense, podemos encontrar que sufría “un impedimento en el habla, tartamudeaba, tenía poca voz y sus frases eran largas y sus movimientos torpes”. Ante ello él mismo, ayudado por Sátiros organizó un tratamiento para modificar dicha alteración.
Hipócrates demuestra su interés por las patologías del habla. Así se observa cómo fueron tomando importancia estudios aportados por la medicina como las investigaciones realizadas por Brocca que descubre zonas cerebrales relacionadas con el lenguaje, y sus discípulos continúan sus estudios sobre el tema.
Graham Bell creó el audiómetro, instrumento de gran utilidad para la fonoaudiología, que brinda elementos de diagnóstico sobre deficiencias auditivas. Podemos mencionar numerosos aportes de distinta índole como el del Cantante Manuel García que inventó el laringoscopio, instrumental que perfecciona y toma la medicina, muy importante para la observación de la laringe. Se debe recordar a Madame Djerdine, pionera en Francia que se dedicaba a estudiar los comportamientos del habla y sus trastornos.
Nuestra disciplina evolucionó también desde el punto de vista académico. Así en 1900, en Hungría, se dicta la carrera por primera vez a nivel universitario. La misma se difundió a nivel mundial, llegando a nuestro país en la década del ‘30 al ‘50.
Entre los hechos más relevantes que fueron conformando a nuestra disciplina en Argentina podemos mencionar que en 1934 en el Hospital Durand la profesora de sordos, Ethel Pícolli y la logopedista belga, Emilie Fick trataron a pacientes con trastornos de la resonancia. En ese mismo año, el Dr. Arauz creó en el Hospital Rawson la Escuela Municipal de Fonación.
En 1943, el Dr. Renato Segre colaboró en un curso de seis meses que se dictó en la Facultad de Medicina de Rosario, entregando a las egresadas el título de Foniatras.
En 1948 se creó el curso de Reeducador fonético en el Instituto de Foniatría de Salud Pública.
Propuesto por el Dr. Casterán, un grupo de profesionales médicos y educadores funda el 12 de mayo de 1948 la Sociedad Argentina de Logopedia y Foniatría, que más tarde llevaría el nombre de Asociación Argentina de Logopedia, Foniatría y Audiología, primera Institución creada en nuestro país con características científicas.
El Dr Juan M. Tato creó en el año 1949, el primer curso Regular Universitario de Fonoaudiología, y el término fonoaudiólogo con el que hoy se reconoce a nuestra profesión.
Por iniciativa del Dr. Julio B. de Quirós, en 1962 se comenzaron a dictar los cursos superiores de Post- Grado de Licenciado en Fonoaudiología en la Universidad del Museo Social Argentino.
Hoy podemos decir que la fonoaudiología es “una disciplina científica cuyo objeto de estudio es la comunicación humana y su manifestación en trastornos de la voz, la audición y el lenguaje. Su objetivo es la prevención terapéutica y rehabilitación de sus disturbios, cuyas causas son disfunciones o enfermedades que impiden, perturban o discapacitan el desarrollo de las funciones tanto de la vida vegetativa como de la vida de relación para la comunicación humana, el aprendizaje y el trabajo.”
La fonoaudiología se muestra como una disciplina cuyo trabajo se basa en la interrelación en el campo de la salud, la educación y la rehabilitación
De esta manera, nuestra profesión fue creciendo, creándose distintas instituciones y la formación del fonoaudiólogo se fue instalando a nivel universitario.
El término fonoaudiólogo tiene su equivalente en otros países como los de habla francesa donde se los denomina ortofonista; logopeda en España, Alemania y países nórdicos; logopedista en Italia; Speech Therapist o terapeuta del Lenguaje en países de habla inglesa. Estos se refieren a la reeducación de la voz, del habla y del lenguaje.
Con la denominación fonoaudiología se ampliaba el campo del ejercicio profesional incorporando lo auditivo-audiológico.
Con estos hechos que preceden a la fonoaudiología en la Argentina se quiere recordar, en este día a todos los profesionales que acompañaron en este camino, a los que ayudaron a jerarquizar la profesión que desde aquellos cursos de formación sentaron las bases para llegar hoy a la carrera con formación universitaria y a todos los colegas en general .



Lic. Graciela Moscardi
Matrícula Provincial 0101
Titular de la cátedra Introducción a la Fonoaudiología
Facultad de Ciencias de la Salud
Universidad FASTA