30 marzo 2015

Ciertas células del sistema inmune facilitan la dispersión del cáncer de mama

Un equipo de investigadores holandeses ha descubierto que ciertas células del sistema inmunitario son persuadidas por los tumores de mama para facilitar la propagación de las células cancerosas, según publicó la revista Nature.
El sistema inmunitario lucha contra las enfermedades, las infecciones e incluso el cáncer, actuando como soldados que protegen contra los invasores, sin embargo parece ser que el sistema inmune también tiene "traidores" entre sus filas, según los expertos.
Un equipo del Instituto de Cáncer de Holanda, encabezado por Karin de Visser, descubrió que ciertos tumores de mama causan un "efecto dominó" de reacciones en el sistema inmunitario que facilitan la propagación de las células cancerosas.
En los países occidentales, apunta el estudio, una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama en algún momento de su vida.
De las mujeres que mueren por esta enfermedad, la causa en el 90% de los casos es que se diseminó la enfermedad a otras partes del cuerpo y se han producido metástasis.
Por esta razón, los investigadores están tratando de entender cómo se produce el proceso de la metástasis para así intentar frenar la causa principal de muerte por esta enfermedad.
Hace unos años se informó de que las pacientes con cáncer de mama con un alto número de neutrófilos, las células inmunitarias más comunes del cuerpo, tenían mayor riesgo de desarrollar metástasis.
Si se supone que las células del sistema inmunitario deben proteger nuestro cuerpo, entonces no se entiende por qué los altos niveles de neutrófilos se relacionan con un resultado peor en las mujeres con cáncer de mama.
Los científicos descubrieron que el tumor envía moléculas que actúan como "señalizadores" que a través de una serie de pasos hacen que el sistema inmunitario produzca un gran número de neutrófilos.
Aunque esto ocurre normalmente por una reacción inflamatoria, los neutrófilos que se activan por el tumor se comportan de manera diferente.
Los neutrófilos son capaces de bloquear las acciones de las células T, otras células del sistema inmunitario que se forman a partir de células madre de la médula ósea y ayudan a proteger el cuerpo de infecciones y a destruir las células cancerosas.
Además, De Visser y su equipo hallaron una proteína llamada Interleucina 17 (IL17) que resulta imprescindible para este proceso.
"En nuestros experimentos encontramos que la IL17 es crucial para el aumento de la producción de neutrófilos y no solo eso, sino que también es la molécula que cambia el comportamiento de estas células, haciendo que se vuelvan inhibidoras de las células T", explicó De Visser.
Los científicos realizaron pruebas con ratones y descubrieron que cuando se inhibían los neutrófilos los animales desarrollaban mucha menos metástasis que aquellos en los que no se frenaban.
La inhibición de la IL17 podría ser una estrategia segura, de hecho los medicamentos anti-IL17 se están probando actualmente en ensayos clínicos para tratar enfermedades como la psoriasis o el reumatismo.
"Sería muy interesante investigar si estos fármacos podrían ser beneficiosos para los pacientes con cáncer de mama ya que esos 'traidores' del sistema inmunitario podrían pasarse al lado bueno y contribuir a prevenir la metástasis", concluyó De Visser.

EFE.

21 marzo 2015

La lactancia materna prolongada aumenta el cociente intelectual a largo plazo

La lactancia materna prolongada mejora el rendimiento escolar, aumenta el cociente intelectual en el adulto y se relaciona con unos ingresos altos en el futuro, según un informe publicado en la revista británica The Lancet.
El estudio, que analizó a un grupo de casi 3.500 personas desde su nacimiento hasta que cumplieron los treinta años, muestra la primera evidencia de que la lactancia materna durante más de doce meses tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo.
"El efecto de la lactancia materna prolongada influye en el desarrollo cerebral y la inteligencia de los niños, pero estos efectos persisten también en la edad adulta", señaló Bernardo Lessa Horta, de la Universidad Federal de Pelotas, en Brasil.
Según el informe, un niño que reciba lactancia materna un mínimo de un año conseguirá con treinta años un cociente intelectual mejor, tendrá 0,9 años más de escolaridad y cobrará un salario de 98 euros más al mes que aquellos que no reciban la lactancia materna durante tanto tiempo.
Horta y su equipo analizaron los datos de cerca de 6.000 bebés que nacieron en el año 1982 en el municipio brasileño de Pelotas.
Entre ellos, 3.493 realizaron un test de cociente intelectual a los 30 años.
Los expertos dividieron a los participantes en cinco grupos, basándose en el tiempo en el que habían recibido la lactancia materna y controlaron diez variables sociales y biológicas que pueden contribuir al incremento del cociente intelectual.
Algunos de esos factores son los ingresos familiares, el nivel de escolarización de los padres, la genética, la edad de la madre y si ha fumado durante el embarazo, el peso del bebé y el tipo de parto.
Los autores señalan que la leche materna tiene una composición única en la que destacan los ácidos grasos de cadena larga, "que son esenciales para el desarrollo cerebral".
"Hemos encontrado que la lactancia materna prolongada está ciertamente relacionada con el cociente intelectual en la edad adulta, lo que refleja que la cantidad de leche materna consumida juega un papel importante", dijo Horta.
Según Erik Mortensen, de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, "con la edad, los efectos del desarrollo temprano pueden diluirse debido a factores ambientales posteriores, o mejorar como consecuencia de los logros educativos o profesionales".
Sin embargo, añade Mortensen, este estudio "sugiere que los efectos de la lactancia materna prolongada en el desarrollo cognitivo persisten en el adulto y son importantes para la salud".
Los expertos concluyen que este estudio todavía necesita reforzarse con otras investigaciones futuras que se centren en los efectos a largo plazo derivados de la lactancia materna prolongada.

Descubren un tratamiento para la epilepsia basado en el metabolismo

Un grupo de investigadores de Japón descubrió un tratamiento para la epilepsia que se basa en el metabolismo, lo que supone un giro respecto al tradicional enfoque neuronal de esta enfermedad, de acuerdo con un artículo publicado en la revista Science.
En el texto, científicos japoneses explicaron que esta vía metabólica podría llevar al desarrollo de nuevos medicamentos, dado que los tratamientos actuales no son efectivos para un tercio de los pacientes.
Este hallazgo se generó a partir de otro descubrimiento de los años veinte: la dieta cetogénica, que se basa en las grasas, limita al mínimo los carbohidratos y alivia los casos de epilepsia resistente a los medicamentos.
Con esa dieta, la fuente principal de energía del cerebro ya no es la glucosa sino las cetonas.
Según este nuevo estudio, la inhibición de la enzima lactato deshidrogenasa (LDH), clave en la comunicación metabólica entre los astrocitos y las neuronas, bloquea la excitación neuronal y evita las convulsiones en ratones con epilepsia.
"Por consiguiente, los inhibidores de la LDH serían los primeros medicamentos antiepilépticos en imitar las dietas cetogénicas", señaló el artículo.
Los investigadores probaron veinte medicamentos antiepilépticos y determinaron que solo uno, el estiripentol, inhibió la LDH hasta cierto punto.
En un estudio más en profundidad del medicamento, identificaron una subestructura, el isosafrol, que inhibe la producción del lactato propiamente.
De este modo, la investigación sugiere que los derivados del estiripentol podrían dar lugar a mejores tratamientos para la epilepsia resistente a los medicamentos.
La tesis del estudio es que hay pruebas suficientes de que "elementos no excitables" del sistema nervioso central (los astrocitos, el sistema vascular y el sistema inmunitario) juegan un papel más importante del que se había considerado hasta ahora en el tratamiento de la epilepsia.
Aproximadamente un 1 por ciento de la población mundial tiene epilepsia, pero los medicamentos disponibles actualmente solo son efectivos para dos tercios de los pacientes.
Los científicos, como evidencia el estudio que recoge Science, debaten si el enfoque del desarrollo de nuevos tratamientos anticonvulsivos tiene que ser el tradicional, centrado en las neuronas, o bien el que gira en torno al metabolismo.
Los investigadores que firman este estudio son Nagisa Sada, Takashi Katsu y Tsuyoshi Inoue, de la Universidad de Okayama (Japón), y Suni Lee y Takemi Otsuki, de la Universidad Yasuda Women's en Hiroshima (Japón).

16 marzo 2015

La sal y los niños

Comer con sal es habitual, pero no "natural". Las necesidades diarias de sal recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) son de 4 a 6 gramos por día, lo que equivale a 1,6 gramos de sodio. En cuanto a las personas con hipertensión, se recomienda 2 gramos. En Argentina, según datos del Ministerio de Salud de la Nación, el consumo de sal por persona ronda los 12 gramos diarios, el doble del valor máximo recomendado.
Desde chicos vamos adquiriendo un "gusto" por sobrecargar de sal nuestro organismo y, si uno está genéticamente predispuesto a no poder soportar esa sobrecarga, puede provocar hipertensión arterial. Se estima que a los dos años de edad los niños empiezan a ser influenciados en sus hábitos de alimentación. Es por esto que la niñez es el mejor momento para educar el paladar y acostumbrarlo a consumir las cantidades recomendadas.
La presión arterial elevada puede presentarse en la niñez. Aquellos niños que con presión alta por encima del percentil 90 tienen altas chances de ser hipertensos en edad adulta. Es por esto, que es de vital importancia controlar los niveles de sal en la alimentación infantil. Una pequeña disminución de las cifras de presión arterial logra reducciones significativas en las consecuencias asociadas a la hipertensión arterial. Una baja de 2mmHg de presión arterial diastólica (presión más baja que se ejerce en una arteria cuando el corazón está en reposo) resulta en una reducción de un 14% en el riesgo de ataque cerebral y de 6% de enfermedad coronaria.
Existe una relación directa entre la cantidad de sal de la dieta y los valores de presión arterial, es por ello que debemos estar atentos a la cantidad de sodio que indican las etiquetas de los alimentos y bebidas, ya que estos valores sumados a la sal que se agrega al ser consumidos, pueden superar los niveles saludables indicados por la OMS. Por ejemplo, en 100gr. la carne contiene 65mg. de sal, mientras que el huevo 122mg. y el pescado 140mg. Una rodaja de pan contiene 114mg., cuatro fetas de panceta 548mg. y tres medialunas tienen toda la cantidad de sal que una persona con hipertensión arterial puede consumir en una semana. Incluso el agua tiene sodio. Existen dentro de las aguas embotelladas dos grupos: las que tienen alto y bajo contenido de sodio. Si nos remitimos a los dos litros que son recomendados incorporar por día, para lograr una hidratación adecuada, es importante destacar que el aporte de sodio de las aguas mencionadas en primer lugar, para dicho consumo, sería de 256mg por día, mientras que el de las bajas en sodio, alcanzaría los 20mg por día.
Consultado por este tema, el Dr. Claudio Majul, miembro de la Sociedad Argentina de Cardiología expresó que "la tercer Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, llevada a cabo por el Ministerio de Salud de la Nación Argentina en el año 2013, reflejó que existe una disminución en la cantidad de gente que le agrega sal a las comidas después de la cocción (23,1% en 2005 a 17,3% en 2013). Pero que si bien es cierto que este significa un buen indicador de mayor concientización de la población sobre el consumo adecuado de la sal, no hay que perder de vista que el 70% de la sal que se consume, proviene de los alimentos procesados o industrializados, motivo por el cual será necesario monitorear la situación posterior a la implementación de la ley N°26.905 que entró en vigencia en diciembre de 2014 y que fija los valores máximos de sodio que deberán alcanzar los grupos de alimentos en el plazo del primer año de vigencia".
Por otro lado, los determinantes genéticos juegan un rol muy importante en el desarrollo de la hipertensión pediátrica. Sin embargo, la etiología de la hipertensión arterial es multifactorial de genes y ambiente, es decir existe una mayor correlación entre la presión arterial de la madre con su hijo que entre el padre y su hijo, sugiriendo una influencia directa prenatal. Asimismo, existe una correlación inversa entre el peso de nacimiento y la presión arterial sistólica  (presión más alta que se ejerce en una arteria cuando el corazón está bombeando sangre al cuerpo), la que es mayor cuando al bajo peso   al nacer se suma aumento del peso placentario, ambos indicadores de desnutrición.
Es importante no solamente identificar a los niños que ya tienen presión elevada, sino centrar las medidas de prevención en los que tienen la presión normal y tienen riesgo de ser hipertensos, generando hábitos desde jóvenes para que se mantengan durante toda la vida y promoviendo acciones saludables. En edad pediátrica la prevención debe comenzar desde los primeros meses de vida con indicaciones de alimentación saldable, control de peso, talla y tensión arterial, por lo menos desde los tres años.

Dr. Jorge Tartaglione. Médico Cardiólogo – Miembro Titular de la Sociedad Argentina de Cardiología. MN 67502.

Las seis cucharaditas de azúcar de la discordia

Un adulto debería tomar menos del equivalente a doce cucharaditas de azúcar cada día, pero para que le aporte más beneficios para su salud la OMS ha sugerido que esa ingesta se reduzca a la mitad, idea recibida con escepticismo por la industria azucarera y otros sectores.
La relación directa que los azúcares tienen con el sobrepeso, la obesidad y la caries dental llevó a la Organización Mundial de la Salud de la ONU (OMS) a difundir este mes nuevas directrices sobre el consumo de dichos hidratos de carbono.
En ellas, reafirma su recomendación de 2002 para que las personas disminuyan su ingesta de azúcar a menos de un 10% de las calorías consumidas al día, lo que supone unas 200 calorías para los adultos (que representan unos 50 gramos de azúcares o 12 cucharaditas) y unas 150 para los niños (37 gramos o 9 cucharaditas).
La restricción es aún mayor si se pretende "obtener beneficios adicionales para la salud", en cuyo caso la ingesta de azúcar no debería ser mayor al 5% de las calorías (25 gramos o 6 cucharaditas), si bien esta propuesta es "condicional" -de menor peso que la anterior- porque se basa en evidencias menos contrastadas.
Ha sido este último punto el que ha removido a las empresas vinculadas al azúcar. El Consejo Internacional de Asociaciones de Bebidas, que agrupa a marcas como Coca Cola o PepsiCo, ya criticó la "falta de evidencia científica", en alusión a los estudios publicados en revistas médicas y citados por la OMS para justificar su consejo.
"La sugerencia del 5% es muy poco realista a la hora de ponerla en práctica", subrayó a EFE Emilie Majster, asesora del Comité Europeo de Fabricantes de Azúcar.
La OMS recomienda concretamente reducir el consumo de azúcar agregado, que abarca tanto el que se usa para endulzar alimentos y bebidas, como el que está presente de forma natural en la miel o los zumos de frutas.
"Nos gustaría que se consultara a la industria azucarera", apuntó Majster, para quien aún es temprano para hablar del impacto que podría tener la nueva propuesta en el mercado.
En una visita a Italia, el director del departamento de Nutrición y Salud de la OMS, Francesco Branca, recordó a EFE que el año pasado abrieron un debate sobre esa cuestión y recibieron más de 170 comentarios de gobiernos, académicos, empresarios e individuos, entre otros.
Branca instó a mejorar la información destinada a los consumidores y las políticas en general para reducir el consumo de azúcar, combinándolas con otras medidas en función de cada contexto.
Y puso un ejemplo práctico: se puede rebajar la ingesta con actos simples como comprar cereales sin azúcares añadidos, beber agua en vez de refrescos o tomar yogures sin azúcar.
Desde la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO), su directora de Nutrición, Anna Lartey, apuntó que el asunto del azúcar ha sido "siempre controvertido" y que en las últimas décadas el sobrepeso y la obesidad no han disminuido de forma real en ninguna región del mundo.
Esas acumulaciones excesivas de grasa representan factores de riesgo de enfermedades no transmisibles como las cardiovasculares o la diabetes, que tienen un alto coste médico.
Junto a una actividad física reducida, las dietas tienden ahora a incluir más grasa, azúcar y sal que antes, cuando la gente tomaba más productos naturales, sostuvo Lartey.
"Personalmente no entiendo el miedo de la industria salvo porque haya reaccionado por sus perspectivas financieras. Si seguimos las recomendaciones y la gente tiene vidas más sanas y vive más tiempo, el mundo entero se beneficia de ello", afirmó la responsable.
Para el doctor Lorenzo Donini, profesor de la Universidad romana de La Sapienza, esa diferencia de criterios es comprensible en un contexto en el "cada uno hace su trabajo": la ONU combatiendo las enfermedades crónicas y la industria defendiendo sus intereses.
Sobre la nueva sugerencia para el azúcar, "no creo que tenga un gran impacto en la alimentación ni que modifique la prevalencia de la obesidad", aseguró Donini, que añadió que el azúcar es solo una parte de la alimentación y que no hay que olvidar factores importantes como el sedentarismo.

Belén Delgado - EFE.

28 febrero 2015

El tabaco provoca la muerte de dos tercios de los fumadores regulares

Diez años después de la adopción de la Convención Marco para el Control del Tabaco, fumar dejó de ser un hábito socialmente aceptable en una mayoría de países, que según nuevas estimaciones causa la muerte de más de la mitad de fumadores regulares.
Si hasta hace poco se consideraba que uno de cada dos consumidores regulares de tabaco moría por esta razón, las investigaciones más recientes indican que esa cifra estaba "subestimada" y que en realidad provoca la muerte de dos de cada tres fumadores.
"Esto representa más del 50 por ciento", dijo la responsable de la Secretaría de la Convención, Vera Luiza da Costa e Silva, en una rueda de prensa para evaluar el impacto que tuvo este instrumento legal, convertido en 2005 en el primero de alcance internacional en abordar un problema de salud pública.
Negociada bajo el auspicio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Convención fue una de las que se ratificó más rápidamente, con 180 Estados parte (el 90 por ciento de la población mundial) actualmente.
Da Costa confirmó que "hay mucho que celebrar" en la lucha contra el tabaco, pero también habló de grandes desafíos, como la necesidad de contrarrestar los esfuerzos de la industria tabaquera para no perder consumidores o ganar espacio en nuevos mercados.
Otra tarea pendiente es lograr que las autoridades de Finanzas y de Comercio de los países entiendan que deben incluir consideraciones de salud pública cuando negocian tratados de libre comercio.
Las cifras más recientes de la OMS indican que 6 millones de personas mueren cada año a causa del tabaquismo, una cifra que puede reducirse a medida que se cumpla el objetivo de reducir en 30 por ciento el consumo de tabaco en los países signatarios para 2025.
Los avances en ese sentido son desiguales, dependiendo de los países, aunque varios pusieron el listón muy alto, como Finlandia, Irlanda, Nueva Zelanda y varios Estados insulares del Pacífico, que apuntan a estar "libres del tabaco" (con una prevalencia de fumadores por debajo del 5 por ciento).
La responsable de la Secretaría de la Convención sostuvo que, en la última década, fumar dejó de ser un comportamiento aceptable y se observó una fuerte reducción del auspicio comercial y publicidad del tabaco, así como cambios en los paquetes de cigarrillos para introducir advertencias visibles sobre sus perjuicios para la salud.
De manera general, las fuertes regulaciones pusieron al tabaco al filo de la legalidad, opinó Da Silva.
"Se lo empuja a una situación... como la de algunas drogas ilegales que fueron puestas en la legalidad, pero con fuertes regulaciones".
La especialista se refería así al movimiento de legalización de la marihuana, que lanzó en 2013 Uruguay y que siguieron últimamente distintos estados de Estados Unidos y Jamaica.
Otro desafío que se presentó en los últimos años fue el aumento de la oferta de dispositivos electrónicos que permiten inhalar nicotina sin humo o de otras formas de consumo de tabaco, como las pipas de agua o narguiles.
En muchas regiones, el consumo de tabaco por medios distintos al cigarrillo forma parte de la cultura local.
En su última gran conferencia, celebrada el pasado octubre, los estados signatarios de la convención se mostraron de acuerdo en que es necesario regular el asunto de los cigarrillos electrónicos.
Decisiones en ese sentido se esperan, a más tardar, cuando vuelvan a reunirse a finales de 2016.
Los litigios que poderosas firmas de tabaco entablaron en distintos países contra las medidas para reducir el consumo forman igualmente parte del combate contra el tabaquismo, recordó Da Silva.
"Cada vez hay más amenazas y la industria del tabaco se vuelve más agresiva y sale de la sombra en sus intentos por encubrir todos sus esfuerzos para proteger sus productos", explicó.
Desde que la Convención fue adoptada, el 80 por ciento de países reforzó su legislación relacionada con el tabaco y el costo del paquete se incrementó una media de 150 por ciento.

Isabel Saco - EFE.

Claves para comenzar las clases con las defensas altas

Tener las vacunas al día, llevar una alimentación balanceada, hacer ejercicio y dormir al menos siete horas diarias es esencial para el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, que puede verse alterado en verano por los cambios en los hábitos y debe estar en buen estado a la hora de comenzar las clases, ya que la escuela es un ámbito donde los más chicos pueden contraer muchas enfermedades.
"Es importante que los chicos de cinco o seis años reciban las tres vacunas correspondientes antes de empezar las clases, que son la triple viral -contra la rubéola, el sarampión y la parotiditis-, la sabin -contra la poliomielitis- y la triple bacteriana celular -contra la difteria, el tétanos y la tos convulsa-", dijo a Télam Carla Vizzotti, jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles (Pronacei).
La especialista precisó que las vacunas deben colocarse antes del ingreso escolar "porque tardan entre diez y quince días en generarse los anticuerpos".
"Luego están las vacunas que se aplican en sexto grado, como la bacteriana acelular, la del virus del pailoma humano (VPH) en niñas y también se puede completar el calendario en aquellos niños que no tengan las vacunas triple viral y la de hepatitis b", detalló.
Según Vizzotti, "la escuela es un espacio donde los chicos comparten mucho tiempo y están expuestos a muchas enfermedades, por lo que tener el calendario de vacunación al día y llevar una alimentación saludable son, entre otros, factores fundamentales para la salud de los más chicos".
"El comienzo de clases es un buen momento para recordar que hay vacunas para todas las etapas de la vida y que toda la familia debe estar vacunada contra las diversas enfermedades", remarcó, y enfatizó que "el lavado de manos, el aireamiento de ambientes, toser y estornudar tapando la boca con el pliegue del codo y consultar al médico periódicamente son hábitos importantes para interrumpir la circulación de virus y bacterias".
Por su parte, Ernesto Crescenti, director del instituto de inmunooncología que lleva su nombre, coincidió con esas recomendaciones y subrayó que aunque es complicado evitar que los chicos se enfermen o contraigan virus en la escuela, "ciertas modificaciones en los hábitos diarios pueden colaborar a que los más pequeños refuercen y eleven sus defensas".
"Además de chequear que los chicos tengan el calendario de vacunación al día, se recomienda que realicen consultas periódicas con pediatras, odontólogos, otorrinolaringólogos y oftalmólogos", detalló el médico, y subrayó la importancia de "llevar una alimentación balanceada con alto consumo de frutas y verduras, hacer ejercicio, pasar tiempo al aire libre y dormir al menos siete horas diarias".
Crescenti destacó que las dietas poco saludables, las horas de descanso entrecortadas y una elevada exposición al sol y al mar, hábitos comunes en épocas de receso escolar, pueden generar un desequilibrio en el correcto funcionamiento de las defensas y provocar enfermedades".
"Por eso es importante modificarlos para mantener el correcto funcionamiento del sistema inmunológico, ya que en la mayoría de los casos las infecciones a repetición son un indicio de bajas defensas", aclaró.