21 abril 2015

Mitos y verdades de la gripe

La gripe es una enfermedad viral altamente contagiosa que impacta en todos los grupos etarios, que cada año puede afectar hasta el 15% de la población mundial y producir hasta 500.000 muertes. Por esta razón, muchos organismos internacionales y en particular la Organización Mundial de la Salud (OMS) trabajan para concientizar a la población sobre la importancia individual y colectiva de la vacunación antigripal. Sin embargo, la cobertura a nivel mundial aún permanece baja. La OMS se ha impuesto el reto de inmunizar a por lo menos el 75% de la población en riesgo, meta que en la Argentina está muy lejos de ser lograda en parte por el desconocimiento de sus ventajas y por la existencia de mitos que minimizan su importancia.
Mito 1: No es necesario vacunarse todos los años y la vacunación es exclusivamente a principios de otoño.
FALSO.
Es indispensable aplicarse la vacuna antigripal cada año ya que las cepas del virus de influenza que producen la gripe cambian año a año. Además, los anticuerpos (defensas) que se originan por la vacunación duran de 10 a 12 meses. La composición de la vacuna es revisada anualmente y un grupo experto de la Organización Mundial de la Salud recomienda cada temporada las cepas que deberán estar incluidas acorde a los nuevos virus circulantes.
Para la temporada 2015 en el Hemisferio Sur, la composición recomendada incluye tres cepas, de las cuales dos son nuevas:
* Cepa H1N1: A/California/07/2009 – X179A
* Cepa H3N2: A/South Australia/55/2014 IVR175 (nueva)
* Cepa B: B/Phuket/3073/2013 en estado natural (nueva)
Si bien la mejor época para vacunarse es entre abril y mayo, la actividad más alta del virus se presenta desde junio hasta septiembre por lo que la vacunación es beneficiosa aún avanzado el invierno.
Mito 2: La vacuna antigripal puede causar gripe y tiene efectos secundarios.
FALSO.
La vacuna no contiene el virus vivo de la gripe, por lo que no puede causar la enfermedad. Para su producción se realizan procesos en el laboratorio que modifican al virus que no sólo no se encuentra “vivo” sino que tampoco está entero.
Los efectos adversos son poco frecuentes (incidencia menor al 4%) y en general son localizados como dolor en el sitio de aplicación o sistémicas como fiebre que no suele superar los 38° C.
La vacuna es altamente eficaz para prevenir la gripe. Por lo tanto, es conveniente aplicarla porque previene en un porcentaje muy elevado la gripe y sus complicaciones, en cifras que pueden llegar a un 85% o más.
Mito 3: La vacuna antigripal sólo es para las personas mayores y no es necesario aplicarla en niños.
FALSO.
Personas con diferentes características son consideradas un grupo de riesgo por las complicaciones de la gripe. La vacunación se recomienda en:
· Niños en edades comprendidas entre 6 y 59 meses
· Mayores de 50 años
· Embarazadas en época de gripe
· Pacientes mayores de 6 meses de edad con enfermedades crónicas de base: Cardiovasculares, pulmonares (incluida el asma), metabólicas (como la diabetes), y renales.
· Contactos cercanos de niños de 0-59 meses y de pacientes con enfermedades crónicas de base.
· Inmunocomprometidos.
· Residentes de instituciones cerradas.
· Trabajadores de la salud.
Existen dos razones fundamentales que evidencian el valor de la vacunación en los niños. Por un lado, que las tasas de hospitalización de niños menores de 2 años son comparables a las de las personas mayores de 65 años y que, luego de la vacunación, en el grupo de 2 a 5 años se reduce significativamente las consultas médicas ambulatorias y sus costos asociados.
Por su parte, los adultos jóvenes y sanos se benefician a la hora de recibir la vacunación antigripal porque disminuyen el riesgo de enfermarse y afectar sus actividades habituales.
Mito 4: la gripe se cura con antitérmicos y antibióticos por lo que no se necesita la vacuna.
FALSO.
Suele haber una confusión entre lo que es la gripe y un resfrío común. Las causas que la originan y los síntomas son diferentes y, en consecuencia, su prevención y tratamiento también. La gripe es una enfermedad altamente contagiosa que se caracteriza por síntomas como: fiebre alta durante 3 a 4 días, malestar general severo y postración, pérdida de apetito, fatiga que puede durar hasta 2 o 3 semanas, dolor de cabeza.  Por el contrario el resfrío, que es causado por otros virus respiratorios, se presenta generalmente con estornudos, congestión nasal y dolor de garganta pero sin impedir, en la mayoría de los casos, el desarrollo de la vida habitual de la persona infectada.

Asesoró: Dra. Carlota Russ, médica infectóloga MN Nº41889.

14 abril 2015

Alergias: una pesada carga humana y económica

Como cada año, la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) acompaña a la Organización Mundial de Alergia (WAO por sus siglas en inglés) en la difusión local de la Semana Mundial de la Alergia que se lleva a cabo del 13 al 19 de abril. El lema de este año es: "Alergias Respiratorias- El costo Humano y económico".
"Las enfermedades alérgicas afectan múltiples cuestiones entre las que se encuentran, lo físico, lo psicológico, la calidad de vida (se pierde productividad laboral y, se ve alterado el aprendizaje de los niños) y las interacciones sociales, sumadas al impacto económico directo e indirecto, costos médicos y no médicos, que impactan no solamente en el paciente y la familia, sino también en la sociedad", comenta la Dra. Débora Seigelshifer, Presidente de la Asociación Argentina de Alergia en Inmunología Clínica.
La rinitis es la enfermedad alérgica más frecuente. Afecta entre un 10 y un 40% de la población mundial, en especial a los más pequeños1. En nuestro país, de acuerdo al estudio ISAAC fase III, 34,9% de los jóvenes de entre 13 y 14 años se encuentran afectados, es decir hay más de 800.000 niños que sufren rinitis (2).
Los pacientes con rinitis alérgica tienen mayor riesgo de desarrollar asma (1, 3, 4, 5, 6). Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se estima que alrededor de 400 millones de personas en el mundo la sufren y 300 millones padecen de asma; con una tendencia actual en aumento que indica que para el 2025 400 millones de personas sufrirán ésta última.
El Dr. Claudio Parisi, Director Científico de la AAAeIC, comenta que "entre el 10 al 40% de los pacientes diagnosticados inicialmente con rinitis también tienen asma, y el 80% de los diagnosticados inicialmente con asma también tienen rinitis". La alta prevalencia del asma bronquial y de la rinitis alérgica tiene un alto impacto en la salud y en la calidad de vida, representando un gran costo económico para los Sistemas de Salud si no se controlan debidamente". "El manejo correcto de estas enfermedades no solo depende del uso oportuno de la medicación sintomática y de la inmunoterapia alérgeno específica, sino que necesita de las medidas de control ambiental (evitar alérgenos) y de la educación del paciente", completa.
Cuando la rinitis se asocia al asma, los costos aumentan notablemente ya que se prescriben mayor cantidad de medicamentos y aumenta el riesgo de internaciones y de consultas a la guardia. Más aún el sub-diagnóstico y el inadecuado tratamiento de rinitis pueden empeorar el asma coexistente generando un problema mayor en la salud pública. "Es por esto que es necesario generar una mayor concientización acerca de la relación entre rinitis y asma, así como de mejorar el tratamiento global de estas enfermedades.
La rinitis alérgica y el asma son comorbilidades (es decir coexisten ambas patologías sin estar relacionadas) y tienen un impacto importante en los pacientes, en las familias y en la sociedad en general. Ambas enfermedades conforman un síndrome de enfermedades alérgicas respiratorias crónicas con un proceso inflamatorio común, lo que explica que al tratar la rinitis se mejoran también los síntomas de asma", concluye la Dra. Débora Seigelshifer.
Por su parte el Dr. Daniel Vázquez, Secretario General de la AAAeIC, añade que "250.000 personas mueren todavía a nivel mundial por asma (7). Muchas de estas muertes ocurren en población joven. En Argentina, se producen cerca de 400 muertes anuales por asma (8)."
Los síntomas más comunes de la rinitis alérgica son estornudos repetidos, goteo de moco de características acuosas, congestión nasal y picazón de nariz, ojos, oídos y paladar. Asimismo pueden presentar, cefalea o dolor en la cara u oídos como síntomas asociados. Mientras que los pacientes con asma experimentan típicamente episodios recurrentes de silbidos, dificultad para respirar, sensación de opresión en el tórax y tos particularmente a la noche o temprano por la mañana. Otras enfermedades asociadas a la rinitis incluyen: sinusitis, conjuntivitis, otitis media serosa, infecciones recurrentes de la vía aérea superior y trastornos del sueño.
"Los factores que precipitan los síntomas no solo pueden encontrarse en el ambiente interno de los hogares (ácaros del polvo, epitelios de animales y hongos) y en el exterior (pólenes de árboles , pastos y malezas)  sino también en los aportados por la polución ambiental que pueden hallarse en los lugares cerrados, como el tabaco y otros químicos o al aire libre, como las partículas diesel entre otras, capaces de potenciar la alergenicidad al actuar como transportadoras y empeorar el asma o la rinitis", explica el Dr. Daniel Vazquez.

Bibliografía

1. Pawankar R, Sanchez-Borges M, Bonini S, and Kaliner MA. "Allergic Rhinitis, Allergic Conjunctivitis, and Rhinosinusitis," Section 2.1 in WAO White Book on Allergy Update 2013, Editors R Pawankar, GW Canonica, ST Holgate, RF Lockey, M Blaiss. (World Allergy Organization, 2013), pp 27-33. http://www.worldallergy.org/definingthespecialty/white_book.php
2. Asher MI, Montefort S, Bjorksten B, et al. Worldwide time trends in the prevalence of symptoms of asthma, allergic rhinoconjunctivitis, and eczema in childhood: ISAAC Phases One and Three repeat multicountry cross-sectional surveys. Lancet. 2006;368(9537):733-43.
3. Holgate ST, Canonica GW, Baena-Cagnani CE, Casale TB, Zitt M, Nelson H, and Vichyanond P. "Asthma", Section 2.2 in WAO White Book on Allergy Update 2013, Editors: R Pawankar, GW Canonica, ST Holgate, RF Lockey, M Blaiss. (World Allergy Organization, 2013), pp 34-38. http://www.worldallergy.org/definingthespecialty/white_book.php
4. Naclerio RM and Pawankar R. "Allergic Rhinitis – Comorbid," Section 18 in Asthma: Comorbidities, Coexisting Conditions, and Differential Diagnosis, Editors RF Lockey and DK Ledford with WAO, 2014, pp 231–243.
5. Pawankar R, Bunnag C, Chen Y, Fukuda T, Kim YY, Le LT, Huong le TT, O'Hehir RE, et al. Allergic rhinitis and its impact on asthma update (ARIA 2008)--western and Asian-Pacific perspective. Asian Pac J Allergy Immunol 2009 Dec; 27(4):237-43.
6. Pawankar R, Baena-Cagnani CE, Bousquet J, Walter Canonica G, Cruz AA, Kaliner MA, Lanier BQ. State of World Allergy Report 2008: Allergy and Chronic Respiratory Diseases. World Allergy Organ J. 2008 Jun 15; 1(Suppl 1)
7. Global surveillance, prevention and control  of chronic respiratory diseases: a comprehensive approach. Jean Bousquet and and NikolaiKhaltaev ed. WHO 2007
8. Departamento Programas de Salud. INER "Emilio Coni". Con base en información de mortalidad provista por la Dirección Nacional de Estadísticas de Salud. Ministerio de Salud de la Nación.

06 abril 2015

Descubren una vacuna que mejora la respuesta inmunitaria ante el cáncer

Una nueva vacuna mejora la respuesta inmunitaria ante el cáncer a partir del uso de proteínas alteradas del tumor del paciente, una fórmula que podría dar buenos resultados para el melanoma y los cánceres de pulmón, vejiga y colon, según un estudio que publica la revista Science.
"Las vacunas contra el cáncer suelen ser generalizadas. Esta es una de las primeras personalizadas. Las generalizadas usan proteínas normales sin alteración, por lo que la respuesta inmune no es muy fuerte", explicó a la agencia de noticias EFE la investigadora principal del estudio, la venezolana Beatriz Carreño.
"En nuestra vacuna hemos usado proteínas alteradas del paciente con tumor y comprobado que provocan una mayor reacción en las células T, al multiplicar en número y frecuencia su capacidad de reconocer sustancias aisladas de los tumores", añadió la investigadora.
Las células T son un tipo de célula inmunológica cuya función es reconocer sustancias extrañas en la superficie de otras células y matarlas, para lo cual producen sustancias solubles que tienen efectos sobre tumores y células infectadas con virus.
Para elaborar la vacuna de la que informa esta semana Science, se usaron células dendríticas junto a proteínas alteradas del tumor del paciente.
Dado que las células dendríticas "no son muy abundantes", los investigadores aislaron precursores y las generaron en el laboratorio.
"El uso de proteínas alteradas ha demostrado tener una mayor capacidad para activar el sistema inmune. Porque cuando las proteínas son normales, no son realmente sustancias extrañas y, por tanto, la respuesta inmune no es muy fuerte", explica Carreño.
Los investigadores consideran que una vacuna de este tipo funcionaría bien para pacientes con cánceres que tienen un alto componente inmunológico y de mutaciones, como los de pulmón, vejiga, colon y el melanoma.
"A mayor número de mutaciones, encontramos más proteínas alteradas que podemos usar para activar el sistema inmune", precisa la investigadora de la Washington University School of Medicine, en San Luis (Misuri).
La vacuna de este estudio se probó en tres pacientes por el momento.
"Estamos hablando de una nueva manera de atacar el cáncer, con la información genómica de los tumores. Usamos las alteraciones en el tumor para acelerar el sistema inmune", señaló Carreño.
Los investigadores defienden por tanto que este descubrimiento puede suponer un gran impulso en el avance de la inmunoterapia del cáncer, es decir, las estrategias dirigidas a activar los sistemas inmunitarios de los pacientes contra sus tumores.
Asimismo, sostienen que con esta vacuna se da un paso más hacia una inmunoterapia del cáncer más personalizada.

Las catástrofes aéreas reafirman el miedo a volar

Las catástrofes aéreas como la de hace una semana en los Alpes franceses, cuando el copiloto de un avión de Germanwings estrelló presuntamente de forma deliberada el aparato, reafirman los temores de las personas que tienen miedo a volar, según expertos en psicología consultados por la agencia de noticias EFE.
El 24 de marzo un avión que cubría la ruta entre Barcelona y Düsseldorf se estrelló en los Alpes y murieron sus 150 ocupantes, entre pasajeros y tripulación.
El miedo a volar lo sufre entre un quince y un treinta por ciento de la población, aunque en sólo una pequeña parte se puede hablar de fobia, del miedo paralizante exageradamente alto que inunda todas las áreas de nuestra vida y puede producir situaciones muy desagradables.
El especialista Francisco Miguel Cerén, psicólogo clínico en "Vínculos: Orientación y Psicoterapia", habla de cómo influyen tragedias como la de los Alpes en estas personas: "Pueden reafirmar los temores. Un accidente es un elemento de estrés general para la población que sensibiliza ante el hecho de volar. En personas con fobia a volar contribuye a exacerbar ese miedo y a darle 'alimento' con nuevas obsesiones y miedos".
La psicóloga clínica Arantza Pérez Mijares, también miembro de Saluspot, una comunidad interactiva de salud formada por médicos profesionales y usuarios, cree que siniestros como el de los Alpes "influyen mucho", en especial tras los atentados de Nueva York de 2001.
"Desde la catástrofe del 11S ya empezamos a pensar en que determinados terroristas pueden no sólo secuestrar el avión, sino además decidir morir matando, lo cual es algo complejo de asimilar, ya que la conservación de la vida es algo inherente al ser humano", según Pérez, directora del centro Mijares Psicólogos.
Por eso, estas tragedias pueden llevar consigo la aparición de nuevos casos de miedo a volar ya que "ahora hay que contemplar otras posibilidades que antes no contemplábamos y eso despierta nuevos temores".
Personas que puedan no tener miedo a volar podrían desarrollarlo a partir de ver las imágenes e imaginarse ellas mismas en situación similar, según el doctor en psicología y profesor de honor de la Universidad Carlos III de Madrid Guillermo Fouce.
"La gente puede ponerse en el lugar y pensar que les podría pasar a ellos, están documentados, aunque es muy excepcional que podamos desarrollar miedos como el miedo a volar solo viendo a otros tener miedos, de manera vicaria y sin una experiencia negativa directa", precisa Fouce.
Cuando se siente de cerca el miedo, los síntomas son claros: un aumento de la activación general (sudoración, palpitaciones o latidos rápidos de corazón) al afrontar la situación, pero también se puede manifestar evitando tomar un vuelo, lo que refuerza la fobia y la agranda.
Pero ¿cómo frenar ese miedo a volar?: según Fouce, presidente de Psicólogos sin Fronteras, lo primero que hay que hacer es "imaginarse la situación, acercarse progresivamente a ella, aprender a relajarse, parar pensamientos irracionales y en ultimo caso volar siempre".
También para Luis de la Herrán, psicólogo clínico y director del centro Delta Psicología, la mejor recomendación es "que vuelen, que no cancelen los planes en avión que tengan, y comprueben por ellos mismos que no pasa nada. No conviene evitar situaciones que nos suscitan miedo para evitar daño cuando sabemos que ese daño no es objetivo".
De la Herrán ahonda en la única intervención psicoterapéutica con evidencia empírica demostrada en el miedo excesivo a volar, la terapia de exposición y afrontamiento.
Puede hacerse más o menos gradual y debe también ir acompañada de estrategias de control de la ansiedad.
Es necesario completar esa línea con una reestructuración cognitiva para reordenar las ideas y pensamientos acerca de la situación de volar.
Una vez que ese miedo es controlable -en ningún caso desaparece-, la persona no suele necesitar más terapia, pues ya sabrá cómo hacer frente a esa situación temida.
Tendrá que repetirse eso de que estadísticamente es más seguro viajar en avión que en cualquier otro medio de transporte, incluso en bicicleta, y ser consciente de la vulnerabilidad que tenemos como personas y no vivir de espaldas a la muerte, al daño y al dolor. "Aceptar que la vida tiene dos caras, las del placer y la del dolor, concluye De la Herrán, nos ayudará a vivir más tranquilos".

30 marzo 2015

Ciertas células del sistema inmune facilitan la dispersión del cáncer de mama

Un equipo de investigadores holandeses ha descubierto que ciertas células del sistema inmunitario son persuadidas por los tumores de mama para facilitar la propagación de las células cancerosas, según publicó la revista Nature.
El sistema inmunitario lucha contra las enfermedades, las infecciones e incluso el cáncer, actuando como soldados que protegen contra los invasores, sin embargo parece ser que el sistema inmune también tiene "traidores" entre sus filas, según los expertos.
Un equipo del Instituto de Cáncer de Holanda, encabezado por Karin de Visser, descubrió que ciertos tumores de mama causan un "efecto dominó" de reacciones en el sistema inmunitario que facilitan la propagación de las células cancerosas.
En los países occidentales, apunta el estudio, una de cada ocho mujeres desarrollará cáncer de mama en algún momento de su vida.
De las mujeres que mueren por esta enfermedad, la causa en el 90% de los casos es que se diseminó la enfermedad a otras partes del cuerpo y se han producido metástasis.
Por esta razón, los investigadores están tratando de entender cómo se produce el proceso de la metástasis para así intentar frenar la causa principal de muerte por esta enfermedad.
Hace unos años se informó de que las pacientes con cáncer de mama con un alto número de neutrófilos, las células inmunitarias más comunes del cuerpo, tenían mayor riesgo de desarrollar metástasis.
Si se supone que las células del sistema inmunitario deben proteger nuestro cuerpo, entonces no se entiende por qué los altos niveles de neutrófilos se relacionan con un resultado peor en las mujeres con cáncer de mama.
Los científicos descubrieron que el tumor envía moléculas que actúan como "señalizadores" que a través de una serie de pasos hacen que el sistema inmunitario produzca un gran número de neutrófilos.
Aunque esto ocurre normalmente por una reacción inflamatoria, los neutrófilos que se activan por el tumor se comportan de manera diferente.
Los neutrófilos son capaces de bloquear las acciones de las células T, otras células del sistema inmunitario que se forman a partir de células madre de la médula ósea y ayudan a proteger el cuerpo de infecciones y a destruir las células cancerosas.
Además, De Visser y su equipo hallaron una proteína llamada Interleucina 17 (IL17) que resulta imprescindible para este proceso.
"En nuestros experimentos encontramos que la IL17 es crucial para el aumento de la producción de neutrófilos y no solo eso, sino que también es la molécula que cambia el comportamiento de estas células, haciendo que se vuelvan inhibidoras de las células T", explicó De Visser.
Los científicos realizaron pruebas con ratones y descubrieron que cuando se inhibían los neutrófilos los animales desarrollaban mucha menos metástasis que aquellos en los que no se frenaban.
La inhibición de la IL17 podría ser una estrategia segura, de hecho los medicamentos anti-IL17 se están probando actualmente en ensayos clínicos para tratar enfermedades como la psoriasis o el reumatismo.
"Sería muy interesante investigar si estos fármacos podrían ser beneficiosos para los pacientes con cáncer de mama ya que esos 'traidores' del sistema inmunitario podrían pasarse al lado bueno y contribuir a prevenir la metástasis", concluyó De Visser.

EFE.

21 marzo 2015

La lactancia materna prolongada aumenta el cociente intelectual a largo plazo

La lactancia materna prolongada mejora el rendimiento escolar, aumenta el cociente intelectual en el adulto y se relaciona con unos ingresos altos en el futuro, según un informe publicado en la revista británica The Lancet.
El estudio, que analizó a un grupo de casi 3.500 personas desde su nacimiento hasta que cumplieron los treinta años, muestra la primera evidencia de que la lactancia materna durante más de doce meses tiene un gran impacto en el desarrollo cognitivo.
"El efecto de la lactancia materna prolongada influye en el desarrollo cerebral y la inteligencia de los niños, pero estos efectos persisten también en la edad adulta", señaló Bernardo Lessa Horta, de la Universidad Federal de Pelotas, en Brasil.
Según el informe, un niño que reciba lactancia materna un mínimo de un año conseguirá con treinta años un cociente intelectual mejor, tendrá 0,9 años más de escolaridad y cobrará un salario de 98 euros más al mes que aquellos que no reciban la lactancia materna durante tanto tiempo.
Horta y su equipo analizaron los datos de cerca de 6.000 bebés que nacieron en el año 1982 en el municipio brasileño de Pelotas.
Entre ellos, 3.493 realizaron un test de cociente intelectual a los 30 años.
Los expertos dividieron a los participantes en cinco grupos, basándose en el tiempo en el que habían recibido la lactancia materna y controlaron diez variables sociales y biológicas que pueden contribuir al incremento del cociente intelectual.
Algunos de esos factores son los ingresos familiares, el nivel de escolarización de los padres, la genética, la edad de la madre y si ha fumado durante el embarazo, el peso del bebé y el tipo de parto.
Los autores señalan que la leche materna tiene una composición única en la que destacan los ácidos grasos de cadena larga, "que son esenciales para el desarrollo cerebral".
"Hemos encontrado que la lactancia materna prolongada está ciertamente relacionada con el cociente intelectual en la edad adulta, lo que refleja que la cantidad de leche materna consumida juega un papel importante", dijo Horta.
Según Erik Mortensen, de la Universidad de Copenhague, en Dinamarca, "con la edad, los efectos del desarrollo temprano pueden diluirse debido a factores ambientales posteriores, o mejorar como consecuencia de los logros educativos o profesionales".
Sin embargo, añade Mortensen, este estudio "sugiere que los efectos de la lactancia materna prolongada en el desarrollo cognitivo persisten en el adulto y son importantes para la salud".
Los expertos concluyen que este estudio todavía necesita reforzarse con otras investigaciones futuras que se centren en los efectos a largo plazo derivados de la lactancia materna prolongada.

Descubren un tratamiento para la epilepsia basado en el metabolismo

Un grupo de investigadores de Japón descubrió un tratamiento para la epilepsia que se basa en el metabolismo, lo que supone un giro respecto al tradicional enfoque neuronal de esta enfermedad, de acuerdo con un artículo publicado en la revista Science.
En el texto, científicos japoneses explicaron que esta vía metabólica podría llevar al desarrollo de nuevos medicamentos, dado que los tratamientos actuales no son efectivos para un tercio de los pacientes.
Este hallazgo se generó a partir de otro descubrimiento de los años veinte: la dieta cetogénica, que se basa en las grasas, limita al mínimo los carbohidratos y alivia los casos de epilepsia resistente a los medicamentos.
Con esa dieta, la fuente principal de energía del cerebro ya no es la glucosa sino las cetonas.
Según este nuevo estudio, la inhibición de la enzima lactato deshidrogenasa (LDH), clave en la comunicación metabólica entre los astrocitos y las neuronas, bloquea la excitación neuronal y evita las convulsiones en ratones con epilepsia.
"Por consiguiente, los inhibidores de la LDH serían los primeros medicamentos antiepilépticos en imitar las dietas cetogénicas", señaló el artículo.
Los investigadores probaron veinte medicamentos antiepilépticos y determinaron que solo uno, el estiripentol, inhibió la LDH hasta cierto punto.
En un estudio más en profundidad del medicamento, identificaron una subestructura, el isosafrol, que inhibe la producción del lactato propiamente.
De este modo, la investigación sugiere que los derivados del estiripentol podrían dar lugar a mejores tratamientos para la epilepsia resistente a los medicamentos.
La tesis del estudio es que hay pruebas suficientes de que "elementos no excitables" del sistema nervioso central (los astrocitos, el sistema vascular y el sistema inmunitario) juegan un papel más importante del que se había considerado hasta ahora en el tratamiento de la epilepsia.
Aproximadamente un 1 por ciento de la población mundial tiene epilepsia, pero los medicamentos disponibles actualmente solo son efectivos para dos tercios de los pacientes.
Los científicos, como evidencia el estudio que recoge Science, debaten si el enfoque del desarrollo de nuevos tratamientos anticonvulsivos tiene que ser el tradicional, centrado en las neuronas, o bien el que gira en torno al metabolismo.
Los investigadores que firman este estudio son Nagisa Sada, Takashi Katsu y Tsuyoshi Inoue, de la Universidad de Okayama (Japón), y Suni Lee y Takemi Otsuki, de la Universidad Yasuda Women's en Hiroshima (Japón).