Nuevo paradigma de la salud de la OMS: Nueva ética para un nuevo humanismo

(Tercera parte)

El Nuevo Paradigma de la Salud excluye la justicia y la solidaridad:
Pone en aplicación un doble estándar de normas sanitarias, a esos fines se introdujo una nueva clasificación de los países: los países desarrollados se denominan actualmente países de altos ingresos y los países en desarrollo países de bajos o medianos ingresos. Ello sirve para dar recomendaciones diferentes según se trate de países ricos o pobres. En los países de altos ingresos las recomendaciones en salud se ajustan a lo que la ciencia aconseja como más seguro. En cambio para los países de bajos o medianos ingresos lo que se tiene principalmente en cuenta es la disponibilidad de recursos; debido a ello muchos de los riesgos en salud quedan librados al azar. Curiosamente en los países de medianos o bajos ingresos como el nuestro se pone en aplicación dos clases de recomendaciones: una para la población que puede pagar los servicios de salud, semejante a las de los países de altos ingresos, y otras para los grupos que se denominan socialmente desfavorecidos. Las recomendaciones para estos grupos de población se asemejan a las dadas en los países de bajos ingresos. Ello se pone de manifiesto en las recomendaciones sobre alimentación de los niños pequeños por ejemplo.


Cambio en el concepto de salud pública. Lo que interesa no es la salud de las personas sino la utilidad que el individuo presta al organismo social. Ello implica que la salud pública ya no cumplirá fehacientemente con su función preventiva y curativa, lo que favorece un aumento importante de la morbilidad y mortalidad.
Abandono del Juramento Hipocrático. Por un documento del Consejo Ejecutivo de enero de 1995 se abandona el Juramento Hipocrático: “Principios como los establecidos en el Juramento Hipocrático, que se concibieron para que rigieran las relaciones entre el médico y su paciente, hoy día ya no tienen razón de ser ya que la ética sanitaria atañe a las relaciones entre el sector de la salud y la sociedad”.
Cambio en los valores éticos a nivel profesional. Los profesionales de la salud deben tener en cuenta que la elección de pacientes ocupa el primer lugar; sin duda en estos planes la protección de la salud de toda la población es marginada.
La eutanasia es vista como positiva, para el paciente, sus familiares, y muy especialmente para la economía. Ello fue dicho por el Dr. Nakajima en una entrevista periodística del año 1996, en la que al ser interrogado sobre los problemas éticos de este cambio de paradigma admitió que la ética monoteísta existente no podría aplicarse pues no era posible volver a escribir la Biblia o el Corán; tal vez sería posible volver a escribir el Juramento Hipocrático, pero que sin duda todo ello iba a crear un dilema.
Nueva interpretación del concepto de desarrollo sostenible o sustentable, mientras la Declaración de Alma-Ata hablaba de atender a todos los pacientes para obtener un desarrollo sostenible, actualmente se sugiere ajustar el número de usuarios de servicios de salud a los recursos y no aumentar los recursos para atender a todos los pacientes.

Este nuevo paradigma viola los principios de igualdad de la Declaración Universal de Derechos Humanos. Actualmente existen grupos de personas que no son considerados seres humanos ya que a menudo son utilizados en investigaciones reñidas con la ética y expuestos a enfermedades mortales sin que ello signifique ninguna responsabilidad. Todo ello implica un cambio fundamental en el sistema de valores por el que se había regido nuestra humanidad luego de la tragedia que significó el nazismo.
Muchos de los logros de la ciencia que permitieron reducir la morbilidad y mortalidad infantil no son aplicados actualmente en los países de bajos ingresos.
Por su parte los médicos y el personal de salud no saben a ciencia cierta si deben respetar el Código de Ética Médica o las leyes que a veces están en completa contradicción con el mismo Código. Además, como la terminología sigue siendo la misma pero su significación es totalmente diferente, ello está llevando a una verdadera anarquía ética, jurídica, científica y médica mundial.

Dra. María Isabel Perez de Pío.
Abogada-
Miembro del Instituto de Bioética de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas.
Prof. Adjunta Ética. Fac. Cs. de la Salud. Universidad FASTA